Madera de Cedro

Petit

Grain

Azotadas por el dulce vaivén del viento, las hojas y ramas de los árboles producen una melodía suave y reconfortante. Siento el calor de los destellos carmesí de la puesta de sol en la cara. Los efluvios de Cedro me hacen recordar el olor a papel de las cartas de mi abuelo. También siento la dulzura del agua de azahar. Son sus notas sensuales las que invaden mis sentidos, el recuerdo de las personas mayores. Siendo niño soñaba con poder llevarlas en mi piel…