Cuero

Iris

Las callejuelas de Grasse eran suyas. Con las ventanas abiertas de par en par, respiraba los efluvios de Cuero, Rosa e Iris. Yo también quería ser guantero-perfumista, yo también quería reinventar la belleza y poder compartir mi pasión por estas fragancias. Sentado frente a la ventana y con los sentidos a flor de piel emprendía un viaje en el tiempo.