Azahar

Baya

de Rosa

Un despertar pesado y cargado de fatiga. Un instante después, la fuerza para mover montañas. Salimos corriendo de la escuela. Llegan las vacaciones de verano y, con ellas, el sol y sus delicias estivas: la Mandarina, el Higo, el Azahar y un paseo por los bosques de Cedros. Pronto conoceré a mi primer amor.